
Se te venció el certificado digital: qué pasa con las facturas que ya emitiste
La pregunta que más nos llega. Las facturas emitidas antes del vencimiento siguen siendo válidas; el problema es lo que viene después.
En hora punta, la diferencia entre un POS bien montado y uno mal montado es la cola en la puerta.

Todos los puntos de venta hacen lo mismo. La diferencia está en cuánto tardan, y eso se nota exactamente cuando más importa.
Lector de código de barras. Es la mejora más barata y la que más rinde.
Accesos directos a lo más vendido. Para lo que no tiene código: pan, menú del día, granel.
Comprobante por defecto. Boleta salvo que pidan factura. Preguntar siempre cuesta segundos en cada venta.
Teclado en vez de ratón. Quien lleva tiempo en caja va más rápido con teclas.
Es el otro momento crítico. Un cierre que exige contar y cuadrar a mano alarga el día de quien cierra. Que el sistema diga cuánto debería haber por medio de pago convierte quince minutos en dos.
Cronometrar diez ventas reales en hora punta. Si la media pasa de cuarenta segundos para una venta simple, hay algo que ajustar, y casi siempre está en la lista de arriba.

La pregunta que más nos llega. Las facturas emitidas antes del vencimiento siguen siendo válidas; el problema es lo que viene después.

Antes había que ir presencialmente con los papeles. Hoy el trámite es por videollamada y firma electrónica. Esto es lo que pasa en cada paso.

La diferencia no está solo en el precio. Está en cuántas veces al año vas a parar la facturación para hacer un trámite.