
Se te venció el certificado digital: qué pasa con las facturas que ya emitiste
La pregunta que más nos llega. Las facturas emitidas antes del vencimiento siguen siendo válidas; el problema es lo que viene después.
Si cada alta nueva exige media hora de configuración manual, el problema no es el cliente: es que no hay planes.

Hay una tarea que no aparece en ningún informe y consume muchísimo tiempo: dar de alta a un cliente nuevo y activarle, uno a uno, los módulos que le tocan.
El plan define qué incluye. Al asignárselo al cliente, los módulos se activan solos. Nadie decide nada en el momento del alta porque ya está decidido.
Cuando añades una función al plan «Básico», la reciben todos los clientes de ese plan a la vez. Sin plan, eso es una tarea de ciento y pico pasos que nadie hace nunca, y por eso los clientes antiguos se quedan con menos de lo que pagan.
Tres o cuatro planes, no diez. Y cada uno con una diferencia clara respecto al anterior: si no sabes explicar en una frase por qué alguien pasaría del plan 2 al 3, sobra uno de los dos.
Al implantar planes, hay que asignar plan a los clientes existentes. Es un trabajo de una vez, y es la ocasión de descubrir a quién se le activó de más hace dos años.

La pregunta que más nos llega. Las facturas emitidas antes del vencimiento siguen siendo válidas; el problema es lo que viene después.

Antes había que ir presencialmente con los papeles. Hoy el trámite es por videollamada y firma electrónica. Esto es lo que pasa en cada paso.

La diferencia no está solo en el precio. Está en cuántas veces al año vas a parar la facturación para hacer un trámite.