
Se te venció el certificado digital: qué pasa con las facturas que ya emitiste
La pregunta que más nos llega. Las facturas emitidas antes del vencimiento siguen siendo válidas; el problema es lo que viene después.
36 000 personas vieron cómo funciona el módulo de cotizaciones. El motivo es simple: casi nadie quiere escribir dos veces lo mismo.

Una cotización y una factura contienen casi los mismos datos. Cliente, productos, cantidades, precios. La diferencia es que una es una propuesta y la otra un documento fiscal.
Y sin embargo, en muchísimas empresas se escriben por separado.
Si algo cambió entre medias, se cambia en la conversión y queda registrado. Lo que no pasa es que alguien reescriba nueve líneas de productos.
La vigencia. Una cotización con fecha de caducidad evita la conversación incómoda de seis meses después: «pero si me dijiste este precio». Con vigencia, la respuesta está escrita en el documento.
Saber cuántas cotizaciones se convirtieron en venta es el dato comercial más útil que tiene una empresa pequeña, y casi ninguna lo mide porque las cotizaciones viven en correos sueltos.

La pregunta que más nos llega. Las facturas emitidas antes del vencimiento siguen siendo válidas; el problema es lo que viene después.

Antes había que ir presencialmente con los papeles. Hoy el trámite es por videollamada y firma electrónica. Esto es lo que pasa en cada paso.

La diferencia no está solo en el precio. Está en cuántas veces al año vas a parar la facturación para hacer un trámite.