
Se te venció el certificado digital: qué pasa con las facturas que ya emitiste
La pregunta que más nos llega. Las facturas emitidas antes del vencimiento siguen siendo válidas; el problema es lo que viene después.
Emitir en caja tiene una restricción que no tiene facturar desde la oficina: el cliente está delante, esperando.

Un sistema de facturación pensado para la oficina y otro pensado para el mostrador se parecen en el XML y en nada más.
En oficina, que un comprobante tarde diez segundos no lo nota nadie. En caja, con cinco personas esperando, diez segundos por venta son cincuenta segundos de cola.
Por eso la emisión en punto de venta se hace en dos tiempos: el ticket sale al instante, y el envío a SUNAT ocurre por detrás.
El otro punto que traba la cola es preguntar por el documento. Si el sistema obliga a rellenar datos antes de saber si el cliente quiere factura, se pierde tiempo en todas las ventas para atender a las pocas que la piden.
Haz una venta completa en el sistema, cronómetro en mano, con la conexión apagada. Lo que tarde y lo que pase es lo que vas a vivir cada día.

La pregunta que más nos llega. Las facturas emitidas antes del vencimiento siguen siendo válidas; el problema es lo que viene después.

Antes había que ir presencialmente con los papeles. Hoy el trámite es por videollamada y firma electrónica. Esto es lo que pasa en cada paso.

La diferencia no está solo en el precio. Está en cuántas veces al año vas a parar la facturación para hacer un trámite.