
Se te venció el certificado digital: qué pasa con las facturas que ya emitiste
La pregunta que más nos llega. Las facturas emitidas antes del vencimiento siguen siendo válidas; el problema es lo que viene después.
La restricción por deuda vencida hace lo que nadie quiere hacer a mano: decir que no.

Todo negocio que vende a crédito tiene el mismo problema, y no es técnico: es que decir «no te puedo despachar hasta que pagues» es incómodo, y en el momento de la venta casi nadie lo dice.
El cliente que debe sigue comprando. La deuda crece. Cuando alguien se da cuenta, la cifra ya es lo bastante grande como para que cobrarla sea un problema y perder al cliente, también.
El sistema comprueba, al empezar la venta, si ese cliente tiene comprobantes vencidos. Según cómo se configure:
Bloquear del todo es tentador y suele ser un error: el cliente que viene a pagar en efectivo no debería encontrarse una puerta cerrada. La configuración útil distingue entre vender a crédito y vender.
Quien atiende deja de tener que negociar. No es una decisión suya ni una conversación personal: es una regla de la empresa que aparece en pantalla. Eso quita presión al mostrador y hace que la regla se cumpla de verdad.

La pregunta que más nos llega. Las facturas emitidas antes del vencimiento siguen siendo válidas; el problema es lo que viene después.

Antes había que ir presencialmente con los papeles. Hoy el trámite es por videollamada y firma electrónica. Esto es lo que pasa en cada paso.

La diferencia no está solo en el precio. Está en cuántas veces al año vas a parar la facturación para hacer un trámite.