
Se te venció el certificado digital: qué pasa con las facturas que ya emitiste
La pregunta que más nos llega. Las facturas emitidas antes del vencimiento siguen siendo válidas; el problema es lo que viene después.
Una farmacia y una ferretería no venden igual. Empezar con el catálogo del rubro ahorra semanas.

La parte lenta de montar un punto de venta no es instalarlo. Es cargar el catálogo, y ahí es donde la mayoría abandona.
Un catálogo genérico obliga a inventar esa estructura desde cero.
Las categorías ya creadas, los campos que ese negocio necesita y una lista base de productos habituales. No es el catálogo final —eso es tuyo— pero es el andamio.
Precios, stock inicial y los productos que solo tienes tú. No hay forma de evitarlo, y conviene hacerlo con calma: un catálogo mal cargado se arrastra durante años.
Empieza por lo que más vendes, no por todo. Cincuenta productos bien cargados cubren la mayoría de las ventas diarias. El resto se añade sobre la marcha, con el sistema ya funcionando.

La pregunta que más nos llega. Las facturas emitidas antes del vencimiento siguen siendo válidas; el problema es lo que viene después.

Antes había que ir presencialmente con los papeles. Hoy el trámite es por videollamada y firma electrónica. Esto es lo que pasa en cada paso.

La diferencia no está solo en el precio. Está en cuántas veces al año vas a parar la facturación para hacer un trámite.